domingo 6 de julio de 2008

El árbol que perdió su infancia

Pinto era un pino de Oregón que, desde pequeño, soñaba con ser grande. Su especie llegaba a alcanzar los sesenta metros.
Le habían dicho que la vista desde las grandes alturas era maravillosa. Sus amigos le mostraban distintas bellezas naturales, pequeñas plantas, flores, insectos, grandes animales y hasta personas, pero no les prestaba atención; iba creciendo y siempre sucedía lo mismo, lo único que le interesaba era lograr una gran altura.
Al llegar a la estatura deseada, confirmó que el panorama desde tan alto era espectacular. En las conversaciones con sus amigos, escuchaba cosas muy extrañas para él, hablaban de chicos jugando a la pelota, de perros que corrían, de abejas que se posaban sobre las flores, y cantidades de comentarios sobre seres que no llegaba a distinguir desde allá arriba.
Pero ya no pudo bajar para conocerlos, se los había perdido mientras esperaba llegar bien alto. El futuro es para soñar; el presente, para disfrutar.

3 quieren contarnos...:

mai dijo...

Buena historia para recordar. ¿cuántas cosas nos perdemos por el camino cuando sólo pensamos en llegar ?

Ella dijo...

Es verdad. Se dice, por ejemplo, que la felicidad es un medio y no un fin, a veces se nos olvida ser felices en el presente por pensar que lo seremos en el futuro y así se nos pasa la vida.

anabalvarez dijo...

Me he guardado este maravilloso blog como favorito, tanto para mi utilidad personal como profesional, ya que soy educadora y todos los recursos de este tipo son una maravilla. Gracias y felicidades por este espacio!!