jueves, 5 de junio de 2008

El poderoso

En cierta ocasión Buda se vio amenazado de muerte por un bandido llamado Angulimal.

«Sé bueno», le dijo Buda, «y ayúdame a cumplir mi último deseo. Corta una rama de ese árbol.»

Con un golpe de su espada, el bandido hizo lo que le pedía Buda.

«¿Y ahora, qué?» le preguntó a continuación.

«Ponla de nuevo en su sitio», dijo Buda.

El bandido soltó una carcajada:

«¡Debes de estar loco si piensas que alguien puede hacer semejante cosa!»

«Al contrario», le dijo Buda. «Eres tú el loco al pensar que eres poderoso porque puedes herir y destruir. Eso es cosa de niños. El poderoso es el que sabe crear y curar.».

5 comentarios:

Diana dijo...

Hola
Amigop Cuenta cuentos, qué tal?
Oye, esperemos sque herir y destruir no sea cosa de niños, caray! Más bien es cosa de ignorantes.
Ves, estoy de vacaciones y tenía prohibido pensar, llegas tú y me rompes los esquemas.
Un biquiño desde Castellón
Diana.

Camille Stein dijo...

muchas veces no contamos con que destruir no tiene vuelta atrás...

un beso

Luna Carmesi dijo...

Las heridas y el dolor siempre dejan huella... Cuidar y respetar antes que cualquier reparacion...

Besos.

STEVE dijo...

existen tres cosas que una vez lanzadas no tienen marcha atras......
una piedra......
una palabra.....
cual se te ocurre en esta historia?....
preciosa historia con una verdad indiscutible......... por mas que intentemos curar una herida, lo mejor es no propinarla, besos.

Anónimo dijo...

Cuanta verdad. Estoy contigo Steve.Que facil es destruir, y pensar que tanta gente piensa como Angulimal, como en el norte que creen que un seguro lo arregla todo.