sábado, 24 de mayo de 2008

El último trato

Una mañana iba yo por la pedregosa carretera, cuando espada en mano, llegó el Rey en su carroza.
"¡Me vendo!", grité.
El Rey me cogió de la mano y me dijo:
"Soy poderoso, puedo comprarte."
Pero de nada le valió su poderío y se volvió sin mí en su carroza.
Las casas estaban cerradas en el sol del mediodía y yo vagaba por el callejón retorcido cuando un viejo cargado con un saco de oro me salió al encuentro. Dudó un momento, y me dijo:

"Soy rico, puedo comprarte."
Una a una ponderó sus monedas. Pero yo le volví la espalda y me fui.
Anochecía y el seto del jardín estaba todo en flor. Una muchacha gentil apareció delante de mí, y me dijo:

"Te compro con mi sonrisa."
Pero su sonrisa palideció y se borró en sus lágrimas. Y se volvió sola otra vez a la sombra.
El sol relucía en la arena y las olas del mar rompían caprichosamente. Un niño estaba sentado en la playa jugando con las conchas. Levantó la cabeza y, como si me conociera, me dijo:

"Puedo comprarte con nada."
Desde que hice este trato jugando, soy libre.
Rabindranath Tagore

6 comentarios:

Luna Carmesi dijo...

¿Como elegir la mejor moneda y sentirse libre?
:-)
;-)

Camille Stein dijo...

nadie puede comprarse, no hay ni habrá nunca moneda de curso legal para eso

un beso

tia elsa dijo...

Me encanta Tagore Hay cosas que no tienen precio, un abrazo fuerte Tía Elsa

Pequeña Ainhoa dijo...

hay que cosas que jamás tienen precio, son únicas.
Un beso hasta el cielo
Loly, la mamá de Ainhoa

STEVE dijo...

Mal hizo el hombre al poner precio a las cosas....... asi andamos....
si no, preguntales a segun que politicos de urbanismo..
discupen estas ironias actuales....
los actos y pensamientos humanos no tienen precio, pero que caro pagamos algunas ideas descabelladas....
abrazos

Sara dijo...

Tagore, que sabio tagore y que bonito!
puedo comprarte con nada? desde entoces jugando soy libre...un precio muy alto.

un besito cuenta cuentos