lunes, 5 de mayo de 2008

El principito y el zorro

ENTONCES apareció el zorro:
-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vío nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -díjo la voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -díjo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
-¿Crear lazos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
Y después volviendo a su idea:
-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sól. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
-Por favor... domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no fienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, Ios hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio ún poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejempló, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la feliçidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunça sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -inquirió el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando eI día de la partida:
-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
-Ciertamente -dijo el zorro.
- Y vas a llorar!, -dijo él principito.
-¡Seguro!
-No ganas nada.
-Gano -dijo el zoro- he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió:
-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:
-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:
-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.
Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.

-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo.

Antoine de Saint-Exupéry

11 comentarios:

BELMAR dijo...





«Si las puertas de la percepción se abriesen, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito.»

Diana dijo...

Hola.
Cómo no podía ser de otra manera: maravilloso.
Hoy Quiero Contarte Un Cuento, domesticar es cultivar una amistad?. Día a día, sonrisa a sonrisa o llanto a llanto?.
Hoy tu cuento, mañana te escucho.
No importa que la separación de dos amigos sea dolorosa, el placer de sentirla lo compensa.
Como siempre: gracias Hoy Quiero Contarte un Cuento. Desde Coruña un biquiño.
Diana.

gueRRera de la LUZ dijo...

Impresionante el Principito, como siempre...
Gracias por acercarnos esta enseñanza.

Camille Stein dijo...

Lo esencial es invisible para los ojos...

verdad de evangelio... :)

abril dijo...

El principito, una de las mejores lecturas de mi vida. Una de las más importantes lecciones a su vez.

Sara dijo...

Que razón tenias...hoy lunes otra vez y nuestros "clientes"han venido llenos de energía, en fin he tenido buen lunes y tú? la verdad es que soy una suertuda, me encanta mi trabajo.

El principito...genial libro, genial enseñanza, tiene este libro para sacar lecciones de casi todo...
Pasate por mi blog a recoger el premio al blog dorado, para mi es un honor compartirlo contigo, mi amiga MariaTeresa y tu amiga también, me ha concedido este premio, es más majaaaa! y yo de entre los seis amigos a quien se lo debo pasar sin duda ninguna tú eres uno de los elegidos, te lo mereces porque tu blog es oro puro.
Un besito muackkkkk

Pequeña Ainhoa dijo...

El Principito, un libro genial el cual deberia estar en nuestra casa, pues no te cansas de leerlo una y otra vez.
Gracias por todo.
Un beso hasta el cielo.
Loly, la mamá de Ainhoa.

MARNIE dijo...

Qué decirte!. Cada niño/a de mi familia ha recibido ese libro para que crezcan con él. Como antes yo misma, mis hermanas, mi padre….
(No escuchas los aplausos??)
Besossss
Marnie

lamcmbm dijo...

Hola a todos,

Sara tiene razón, que duro el retorno al trabajo, además con el calor que esta haciendo estos días trabajar aún resulta más difícil.

Y cuenta cuentos siempre con una nueva sorpresa, hoy nos hace recordar la infancia, cuantos de nosotros no habremos crecido leyendo el Principito. Pues sí, la amistad es importante, y es más importante como más tiempo le dedicas. Es como este blog, que a medida que crece en publicaciones y dedicación, crece en amigos.

Enhorabuena por los premios, son reflejo de vuestro trabajo aquí en la red, un trabajo que entiendo que os llena, pero que a su vez une a diferentes personas.

Un saludo y seguid adelante...

Luna Carmesi dijo...

Aun me estoy preguntando esta increible capacidad de postear que tienes...

Bueno. Solo queria preguntarte; pues me imagino que en el mundo literario en que te mueves igual te lo has encontrado; si habia encontrado alguna web en frances de esto que precisamente muestras en esta entrada.
Es decir 'audiolibros' en frances... ¿Te has topado por casualidad con ello?
Gracias de cualquier forma.
Un abrazo.

*one* dijo...

"somos responsable para siempre de lo que hemos domesticado"
te saludo desde mi asteroide... con mi cordero y mi flor...