lunes, 12 de mayo de 2008

El tren de la vida

Gracias, Marina, por mandarme este Power point. Más que de un cuento, se trata de una reflexión que, ciertamente, vale la pena.

La vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques, y profundas tristezas en otros.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.
Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales.
Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores. De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.
Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.
Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son tan queridos se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos, pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento.
No importa, el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos.
Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan de mejor.
Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda.
El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.
Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia.
Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que me hice en el viaje será dolorido. Dejar a que mis hijos sigan solitos, será muy triste. Pero me afierro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valiosa.
Hagamos con que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la pena. Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan.

El tren de la vida (Power point)

9 comentarios:

Sara dijo...

Que bonita semejanza nos traeis hoy...semejar la vida con un viaje en tren, perfecto!y real a tope,además de estar totalmente de acuerdo y practicar por mi parte día a día esta misiva, ser feliz, hacer felices a todos a los que de una forma u otra hagan el viaje conmigo, colaborar para que el equipaje crezca y se haga más valioso...precioso y a partir de ahora , prometo empeñarme aún más en esta práctica de vida.
Por el momento decirte amigo cuenta cuentos que sigas mucho tiempo en este viaje con nosotros que yo necesito de la calidez de tus cuentos y de tu generosidad.
un besito

María dijo...

Hola:

Este power point ya lo conocía, tengo yo un vídeo sobre ello en mi espacio privado, y cuando lo descubrí quedé encantada, me gustó muchísimo, porque me parece un ejemplo lo más perfecto posible de la vida, aquella, en la que nos vamos bajando del tren, unas veces, porque queremos, y otras, porque no queda más remedio, y allí vamos dejando a los seres queridos.

El tren, la vida, el camino dificil de recorrer.

Gracias por estar en mi camino.

Un beso.

Pequeña Ainhoa dijo...

Hoy quizas este cuento y pps me venga de perlas, hoy es un dia muy mal para mí estoy derrumbada, el dolor me puede, me quema y desgarra totalmente, no encuentro mucho sentido a mi vida, siento escribir asi, pero salen solitas las palabras de mi corazón, quisiera ser la Loly de hace tres o cuatro años, pero no lo soy, la vida me cambio y mis asientos estan vacios y frios, solo me quedan los mejores recuerdos y los mejores años de mi vida.
Siento hoy publicar asi mi comentario, gracias por estar y apoyarme.
Un beso hasta al cielo.
Loly, la mamá de Ainhoa.

Luluji dijo...

Doncs si, jo també el coneixia, però no em deixa de sorprendre cada vegada que el llegeixo, m'agrada la veritat, i realitat que transmet, a vegades no som conscients de la velocitat que porta aquest tren, i que potser tindríem que aprofitar més intensament el viatge, és tant curt..
Petons maco, molt bon dia.

STEVE dijo...

Y AUNQUE SIGA RODANDO POR TODOS LOS FOROS Y E-MAILS, NUESTRO TREN NO PARARA MAS..........
NO HAY QUIEN LO DETENGA......
LAS EMOCIONES, LOS SENTIMIENTOS, LAS EXPERIENCIAS, TODOS ESOS MOMENTOS VIVIDOS HAN FORJADO LA VIA.... ESA VIA DONDE EL TRASNCURSO DE LAS HORAS, DIAS... VAN DEJANDO MARCADA EN VIEJAS ARRUGAS..... TU CORAZON...
UN ABRAZO

Camille Stein dijo...

el tren de la vida, como serpiente que traza un camino predestinado por sus raíles... estaciones, paradas y pasajeros... todos de paso sufriendo y disfrutando el recorrido... que nos sea propicio el viaje

Diana dijo...

Hola.
Algún día nuestros trenes pueden encontrarse y, sólo deseo no pasar desapercibida, deseo dejar una pequeña huella de cariño en tí.
En agradecimiento a tantos hermosos cuentos.
Desde Coruña te envío un besote.
Diana.

Luna Carmesi dijo...

Quizas de lo mas importante sea el no estar de continuo en un andén viendo pasar los trenes...

Anónimo dijo...

Bonito cuento.
Lo importante es que nos bajemos
donde nos corresponde.y dejar que los
demas tambien lo hagan ,ya habra una
gran estacion donde nos encontraremos todos.

teresa