martes, 22 de abril de 2008

El calidoscopio

Existía un hombre que a causa de una guerra en la que había peleado de joven, había perdido la vista. Este hombre, para poder subsistir y continuar con su vida, desarrolló una gran habilidad y destreza con sus manos, lo que le permitió destacarse como un estupendo artesano; sin embargo, su trabajo no le permitía más que asegurarse el mínimo sustento.

Cierta Navidad quiso obsequiarle algo a su hijo de cinco años, quien nunca había conocido más juguetes que los trastos del taller de su padre con los que fantaseaba reinos y aventuras. Su papá tuvo entonces la idea de fabricarle, con sus propias manos un hermoso calidoscopio como uno que él tuvo en su niñez.

Por las noches fue recolectando piedras de diversos tipos que trituraba en decenas de partes, pedazos de espejos, vidrios, metales,... Tras la cena de Nochebuena pudo, finalmente imaginar a partir de la voz del pequeño, la sonrisa de su hijo al recibir el precioso regalo. El niño no cabía en sí de la dicha y la emoción que aquella increíble Navidad le había traído de las manos rugosas de su padre ciego.

Durante los días y las noches siguientes el niño fue a todos los sitios llevando el preciado regalo, y con él regresó a sus clases en la escuela del pueblo. En el descanso entre clase y clase, el niño exhibió y compartió lleno de orgullo su juguete con sus compañeros que se mostraban fascinados con aquella maravilla.

Uno de aquellos pequeños, tal vez el mayor del grupo, finalmente se acercó al hijo del artesano y le preguntó con mucha intriga: "Oye, que maravilloso caleidoscopio te han regalado...¿dónde te lo compraron?, no he visto jamás nada igual en el pueblo..." Y el niño, orgulloso de poder revelar aquella verdad emocionante desde su pequeño corazón, le contestó: "No, no me lo compraron en ningún sitio... me lo hizo mi papá" A lo que el otro pequeño replicó con cierto tono incrédulo: "¿Tu padre?...imposible... ¡si tu padre está ciego!"

Nuestro pequeño amigo se quedó mirando a su compañero, y al cabo de una pausa de segundos, sonrió como solo un portador de verdades absolutas puede hacerlo, y le contestó: "Sí... mi papá es ciego..., pero de los ojos... SOLAMENTE DE LOS OJOS..."

13 comentarios:

Tormenta. dijo...

sonrió como solo un portador de verdades absolutas puede hacerlo, Cuando sonreímos así se transmite.. me encantó la historia¿qué novedad,no? ...

Besos!

Adicta al café,adicta a "Hoy quiero contarte un cuento"

Pequeña Ainhoa dijo...

Quizas me repita en mis comentarios, pero me gusto mucho, porque existen personas en este mundo que estan ciegas y los ojos los tienen bien, no hace falta estar ciegos para no ver mas alla en muchas ocasiones de la vida.
Un beso hasta el cielo.
Loly, la mamá de Ainhoa.

Hoy quiero contarte dijo...

La peor ceguera no es la de los ojos, sino la del corazón

Diana dijo...

"Sí... mi papá es ciego..., pero de los ojos... SOLAMENTE DE LOS OJOS..."

Lo cual es una bendición; la mayoría de la gente es ciega de corazón.
Un biquiño desde Coruña.
Gracias por tus cuentos.
Diana

Yessi dijo...

Hola, vengo a agradecer tu visita a mi blog y me encuentro con un hermoso lugar aqui, tu espacio es muy lindo, me gustaron mucho las historias que lei....lindo en verdad, me voy fascinada.

Anónimo dijo...

"Pero... ¿tú por qué haces todas esas cosas con los jóvenes, si no cobras?"
-La mejor recompensa es una sonrisa.

Esto salió ayer en una reunión ya adentrada la noche.
Y aunque no lo dije yo, creo que es verdad.

¡¡Un saludo!!

-X.T.-

Sara dijo...

Que bonito jagovi, éste si que le conocía, pero recordarlo contigo que gustazo! aquí ya ves...intentamos no ser ciegos y permanecer muy atentos a todo!!! gracias mil
un besito

Sara dijo...

Qué hago yo llamándote jagovi? en fín que fue un lapsus hoyquierocontarte...que sigas contándonos estos cuentos tan útiles y preciosos.
otro besito

lamcmbm dijo...

Despues de leer los distintos comentarios, con los que estoy totalmente de acuerdo, quiero hacer hincapie en la actitud del padre, que se atreve a construir algo muy bello, sin posibilidades de comprobar su belleza.

Creo que es un acto de amor precioso, pero también un acto heroico, porque a pesar de su ceguera es capaz de ver más alla; algo que muchos de nosotros no sabemos hacer, aunque contemos con una vista perfecta.

Gracias por tus comentarios en nuestro blog.

Hoy quiero contarte dijo...

Realmente animais a cualquiera a seguir. Gracias.

Anónimo dijo...

en verdadad bonita historia; gracias a dios por la vida por los talentos que nos lo da aun asi nos falte alguna parte del cuerpo eso no imposobilita que no pueda uno realizar lo que quiere. ¡¡la fuerza de la voluntad esta sobre toda las cosas¡¡

maria elisa dijo...

es muy bello este cuento... cuan ciertas son las palabras de los niños

Anónimo dijo...

hermosa historia,me servira de apoyo a un trabajo con niños. Gracias por compartirla