domingo, 6 de abril de 2008

El elefante encadenado

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente:¿Qué lo mantiene entonces?¿Por qué no huye?Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapa porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:–Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.
Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.La estaca era ciertamente muy fuerte para él.Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a sus destino.
Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre– que NO PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad... condicionados por el recuerdo de «no puedo»...Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón...
Todos somos un poco como el elefante del circo:vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.
Vivimos pensando que "no podemos" hacer montones de cosas,simplemente porque una vez,hace tiempo lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante,y grabamos en nuestra memoria este mensaje:No puedo,no puedo y nunca podré.
Hemos crecido llevando este mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.
Cuando,a veces,sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas,miramos de reojo la estaca y pensamos:"No puedo y nunca podré".
Ésto es lo que te pasa,vives condicionado por el recuerdo de una persona que ya no existe en tí,que no pudo.
Tu única manera de saber si puedes es intentarlo de nuevo poniendo en ello todo tu corazón...¡¡¡Todo tu corazón!!!.

Jorge Bucay

6 comentarios:

Amparo dijo...

me ha encantado tu blog, con tu permiso tomare tus cuentos para contarselos a mi nieto.

pasqual esteller castan dijo...

tal como dice la canción de Lluis Llach "si no veus l'estaca, mai ens podren alliberar" por lo que deduzco que hay quien no se da cuenta o no quiere verlo que está atado a una estaca.
Tambien dice la canción "si estirem tots ella caurà" y por lo tanto la unión hace la fureza y a veces hay quien estira por ti sin que tu te des cuenta.
Gracias por la visita al blog gurugukayak

Sara dijo...

Hola amigo, muchas gracias por pasarte por mi blog y dejarme tu comentario, tu blog me parece muy bonito ¡de verdad! me pasaré largo y tendido muchas más veces, y por supuesto ya tienes un link desde mi blog, abre tú otro para mi vale?
un abrazo

CARINA dijo...

bucay ..siempre bucay.Este cuento me enseño hace muchos años ( cuando se lo oir leer por primera vez) que tengoq ue ir levantando estacas de mi vida apenas me las ponen..
un besito

angelica perez dijo...

apenas adquiri este libro y me parecio muy interesante y muy motivacional no solo para los pequeños ...sino para hacer reflexionar a los mas grandes que muchas veces no deseamos soltar esas cadenas de nuestra vida ...me enamoro este cuento felicidades esta muy,,muy padre...........

eva dijo...

uy bueno este cuento, siempre lo recuerdo y voy tratando de quitarme esos grilleten q algun dia me colocaron y me coloque. gracias dr por ese aporte tan espectacular