jueves, 17 de abril de 2008

La camisa para el zar

Había una vez un zar que se encontraba enfermo y dijo:

- Daré la mitad de mi reino a quién me cure.

Entonces todos los sabios se reunieron y deliberaron mucho rato sobre la manera de curar el zar, pero no sabían como hacerlo. A pesar de los pesares, uno de aquellos sabios dijo que él lo podía hacer.

- Si en la tierra podemos encontrar un hombre feliz - dijo -, que le saquen la camisa y que el zar se la ponga: se curara.

El zar hizo que le buscaran por el mundo un hombre feliz: unos enviados suyos se desperdigaron por todo el reino, pero no encontraban ninguno. No había ni uno, de contento: uno era rico pero estaba enfermo, el otro estaba bueno pero era pobre; otro, rico y con salud, se quejaba de su mujer; otro, de su hijo. Todo el mundo deseaba una cosa o otra.

Un anochecer, el hijo del zar pasaba por delante de una barraca miserable y oyó a alguien que decía:

- Gracias a Dios he trabajado bien, he comido bien, me voy a la cama: ¿qué me falta, a mí?

El hijo del zar se alegró mucho; ordenó que entraran enseguida, que cogieran la camisa de aquel hombre, dándole por anticipado el dinero que quisiera, y que la enviaran al zar. Los mensajeros enseguida entraron en casa del hombre feliz y le quisieron coger la camisa, pero aquel hombre era tan pobre que no tenía camisa.

Leon Tolstoi

7 comentarios:

Fenridal dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Luluji dijo...

Es genial, me encanto, siempre es muy agradable pasar por aquí, haces que aparezca en mi rostro una sonrisa :-)
Besos.

Hoy quiero contarte dijo...

Lo que es genial es tener gente como tu que disfruten de estos cuentos. Esto motiva para seguir colgando.

Diana dijo...

Hola
Eres un buen contador de cuentos.
qué putada no?, encontrar al gran buscado y que no tuviera camisa!!!!!

Niño, el de la vaquiña me dio pena.
No podía el sabiondo retirarle la leche en vez de matarla?

Un conto é un conto, no me hagas caso.
Seguiré leyendo .

Un biquiño desde Coruña.
Diana.

Diana dijo...

Niño, me olvidé de darte las gracias por tu comentario a mi post. Gracias.
Un comentario muy explícito, tanto como escueto.
Me alegra que te haya gustado.
Un biquiño.
Diana

MARNIE dijo...

Sigo tomando nota..
Marnie

Tormenta. dijo...

El mundo mal repartido...mmmm

Geniales,de verdad,los cuentos!.